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Cuánto cuesta una página web, qué presupuesto es adecuado

Cuanto cuesta una página web

Resulta mucho más económico crear un sitio web que darse a conocer mediante los medios tradicionales. Pero aun así es importante hacer algunos números antes de embarcarse en la aventura de salir a internet. En este post se hablará de los costes económicos que comporta un proyecto de web personal, corporativa o de comercio electrónico.

Previamente cabe realizar una suposición previa: el lector es un pequeño empresario, autónomo o tiene algún mensaje que difundir, sin grandes conocimientos de internet. Desea lanzar su propio sitio web y le gustaría tener una idea aproximada del coste.

Este coste, por supuesto, depende de varios factores que se enumeran a continuación para luego analizar en detalle:

  • El dominio o identidad en internet.
  • Los contenidos del sitio web.
  • La plataforma o CMS escogido.
  • El diseño y puesta en marcha.
  • El alojamiento web.
  • El mantenimiento y dinamización.

Configuraciones precio web

Elegir y contratar un dominio

Aunque es una de las fases más económicas del proceso, hay que tomársela con mucho cuidado. El dominio va a ser la identidad de la web en internet. Debe ser corto, fácil de recordar y escribir y, si es posible, relacionado con el contenido del sitio web. Un dominio como “construccionesmetalicasmartinez.es” resulta difícil de escribir -con el consiguiente peligro de perder visitas- y es demasiado largo.

Una vez elegido, puede consultarse en internet si está libre u ocupado. El coste del registro oscila entre los 10 euros (para dominios habituales como los acabados en “com” o “es” y puede llegar hasta 60 -para dominios especializados como “Barcelona” o “xxx”, adecuado este a webs de contenido adulto-). Lo más habitual es reservar dos o tres dominios. Es importante recordar que deben renovarse cada año.

El coste del dominio oscila entre 10 y 60 euros anuales.

¿Qué se espera de la web?

¿Por qué se pretende salir a internet? Esta pregunta es fundamental y tiene infinidad de respuestas:

  • Dar a conocer un producto o servicio.
  • Establecer un canal de contacto con los clientes.
  • Ganar notoriedad pública.
  • Crear una tienda online.
  • Facilitar reservas o visitas con cita previa.

La lista es interminable, pero es importantísimo dedicar a este asunto todo el tiempo que se considere necesario. Esta actividad puede confiarse a un asesor externo o realizarse mediante un proceso de reflexión interna.

En el primer caso, el precio es variable dependiendo de las características del proyecto. En el segundo, se trata de recursos propios. De todos modos, incluso aunque se recurra a asesores externos, esta fase de briefing, bien ejecutada, ahorra mucho tiempo y mucho dinero, ya que permite predefinir un croquis del sitio, lo que permite trabajar con más precisión.

El coste de la planificación. Si se hace de forma interna, será el equivalente a las horas de trabajo empleadas. Si se confía a terceros, es razonable calcular entre 12 y 16 horas de trabajo.

Qué es un CMS

Hoy, la práctica totalidad de los sitios web son dinámicos e interactivos. Esto exige la implementación de programas especiales, conocidos como “programación lado servidor”.

Afortunadamente, el mercado ofrece hoy excelentes sistemas de gestión de contenidos (o CMS, según sus siglas en inglés) que ya llevan incorporados los programas necesarios para asegurar esa interactividad y que, además, pueden ampliar sus funcionalidades con cierta facilidad.

Estos CMS son en su mayoría gratuitos, destacando entre ellos Wordpress y Prestashop. El primero está detrás de la inmensa mayoría de las páginas web que funcionan en internet. Es un sistema robusto, fiable y que, además, tiene millones de usuarios, con lo que será fácil encontrar a diseñadores que desarrollen una web sobre esta plataforma. Prestashop es también gratuito y está enfocado a las tiendas online.

Por supuesto, no son estas las únicas opciones. Existen alternativas a Wordpress, como Drupal o Joomla, y a Prestashop, como Magento. Cada uno tiene sus propias peculiaridades pero, básicamente, ofrecen lo mismo: una base sobre la que construir una web.

El coste del CMS. La mayoría de ellos son gratuitos y se instalan con facilidad. Los que son de pago tienen un coste muy variable.

Diseño y textos del sitio

También conviene prestar atención a este particular. Si el proyecto no es de gran envergadura, esta será la fase más costosa en términos económicos. Contactar con un equipo de diseñadores, exponerles el proyecto y evaluar su desarrollo visual y los textos supondrá unos costes que variarán de acuerdo con la complejidad.

Normalmente, la manera más sencilla pasa por instalar un tema. Un tema no es otra cosa que un diseño básico que podemos adaptar para los propios propósitos. Existen temas de pago muy sofisticados que contienen la inmensa mayoría de las funcionalidades necesarias. Eso puede acortar la tarea de diseño. Esto se puede hacer a partir de temas gratuitos pero, como sucede con todo lo que es gratis, son limitados y puede que supongan a la larga una factura más abultada.

El cliente también puede optar por “partir de cero”, esto es, crear un tema propio para el CMS elegido. No es una mala idea, aunque tiene algunos inconvenientes: es más cara, requiere mayores conocimientos técnicos y muy habitualmente presenta “bugs” o disfunciones. Crear temas es una tarea altamente especializada y un tema de calidad no cuesta más de 80 euros.

Los textos son un aspecto fundamental. Hay que prestarles muchísima atención por dos razones:

  • La legibilidad. Los textos son lo que de verdad va a definir un proyecto. Deben describirlo con exactitud y ofrecer una lectura sencilla y agradable. Los textos son parte fundamental de la experiencia de usuario y, al final, van a marcar la diferencia entre un sitio web anodino y uno realmente brillante.
  • El SEO. Si la intención es alcanzar una posición alta en los buscadores, es importante saber que estos son capaces de “leer” los textos y que, además, los recompensan o los castigan en función de factores como la legibilidad del texto, su extensión (siempre superior a 300 palabras) y una concentración de palabras clave de aproximadamente un 1 % del total de la extensión.

Por eso, ahora es más importante que nunca recurrir a redactores expertos en SEO, capaces de dar a los textos el tono que se desea para que no sean castigados por los buscadores (porque los buscadores, si detectan malas prácticas penalizan varios puestos en su lista).

El coste del diseño y redacción. Hay muchos profesionales que trabajan a precios bajos. Aun así, el diseño y la redacción de una web realmente profesional (esto es, diferenciada de los demás), oscila entre los 2.000 y los 3.000 euros.

Pruebas finales, puesta en marcha y requerimientos legales

Una vez que los diseñadores han entregado el proyecto, llega la fase de pruebas. Dene tenerse en cuenta que la web debe responder a una infinidad de requerimientos y, antes de lanzarla, debe analizarse a fondo y comprobar si responde a lo que se espera de ella. Algunas de ellas son:

  • ¿Cuánto tarda en cargar la página? ¿Es un plazo aceptable?
  • ¿Funciona el registro de usuarios? ¿Confirma por e-mail los nuevos registros?
  • ¿Están correctamente enlazadas todas las páginas?
  • ¿Se ven todas las imágenes? ¿Se dispone de permiso para usarlas?
  • ¿Se ha previsto la política de cookies, la privacidad y las normas de uso de la web?

No se debe aceptar ningún proyecto que no cumpla las características técnicas (de ahí la importancia de tener un briefing claro en el que ambas partes estén de acuerdo). 

En cuanto a los requerimientos legales, lo más recomendable es acudir a servicios de asesoramiento jurídico especializado que redacten los textos legales y se encarguen de legalizar los datos que puedan almacenarse en la web.

En cuanto al coste de las pruebas y la legalización, puede notarse la ayuda de la fase de planificación. Si se ha hecho adecuadamente, el coste del diseño puede incrementarse en un 10 %, con un máximo del 20 %. Ni no se ha planificado bien, habrá que pagar las horas de trabajo que sean necesarias hasta que esté arreglado completamente.

El alojamiento: una cuestión de necesidades

Este es otro de los aspectos a los que debe atenderse con mucho cuidado. Lo habitual es subir un sitio web que proporcionará el hosting al que los visitantes del mismo pueden acceder.

Existen diversas alternativas:

Precio Web

Hosting web. Es el más simple. Ideal para páginas que no tienen grandes expectativas de tráfico. Generalmente, las empresas ofrecen diversas modalidades, algunas de ellas gratuitas, todas adaptadas a las necesidades del usuario en cuanto a espacio disponible, tráfico de datos, número de buzones de correo electrónico…

El coste. Desde cero euros para el plan más básico, hasta 50 euros al mes para los más exigentes.

Servidor virtual. Se llama “virtual” porque es una partición de un servidor más grande. Su ventaja es que permite alojar no solo la página web, sino cualquier dominio que se desee alojar. Su ventaja es que proporciona en exclusiva los recursos de una máquina y que –al contrario del hosting– no se comparte el servidor con nadie. Hay más capacidad, más transferencia, más buzones de correo…

El coste es más alto: a partir de aproximadamente cincuenta o sesenta euros al mes. Es una buena solución si se tiene una expectativa de visitas elevada o clientes a quienes se desee realquilar el espacio.

Servidor dedicado. En este caso, la empresa de hosting destina toda una máquina para alojar todas las webs que se desee. Son servicios de altísima capacidad y potencia y, en consecuencia, mucho más caros. Recomendables para webs multinacionales con un número de visitas muy elevado, especialmente tiendas online.

El coste en este caso se dispara. El servidor dedicado proporciona gran potencia, pero el coste puede alcanzar los 700 euros mensuales.

Y, finalmente, el servidor cloud. Es el sistema más avanzado, mejor protegido contra fallos, más configurable y adaptable. Se trata de la modalidad de hosting más sofisticada.

El coste, al tratarse de una tecnología muy nueva, es variable. Generalmente se cobra por uso y a partir de unos setenta y cinco euros al mes.

Esta decisión, la del hosting, también debe ser meditada. Generalmente, lo que parece demasiado barato acaba siendo poco rentable en forma de deficiencias de funcionamiento. Por otro lado, la variedad de planes permite escoger la opción más adecuada para cada usuario. Lo mejor es buscar, comparar y fiarse del consejo de algún profesional.

Bien, una vez que ya está colgada la página web, el desembolso girará en torno a 2.500 euros de coste fijo hasta –usando las opciones menos costosas– unos ciento cincuenta euros anuales para hosting y registro de dominios.

El mantenimiento de la web

Un sitio web requiere mantenimiento en dos sentidos:

  • Naturalmente, será necesario adaptar la web a las sucesivas actualizaciones de software. Internet evoluciona a gran velocidad y es preciso mantenerse atento a estas innovaciones, además de monitorizar la web para controlar su velocidad y respuesta.
  • Es imprescindible actualizar y dinamizar los contenidos mediante una estrategia combinada de social media (gestión de redes sociales) y contenidos (actualización de las noticias de la web).

Para esta parte es precisa la intervención de un community manager (CM). Este se puede encargar de los contenidos y las redes sociales, de modo que pueda atraer usuarios hasta la página. Usuarios que pueden acabar convirtiéndose en clientes.  

El trabajo del CM es fundamental para evitar que la web caiga en el olvido. Es una labor lenta, pero el único modo de construir prestigio. El precio de este servicio es, una vez más, variable: no cobra lo mismo un CM que dedica una hora al día a un proyecto que aquel que lo haga ininterrumpidamente. El propietario de la web deberá determinar el tiempo necesario para sus necesidades y contratar a un CM externo o interno que se haga cargo de la tarea.

En cuanto a la parte técnica, los diseñadores de la página podrán hacerse cargo de ella. Una vez más, el coste va a depender de las horas de dedicación, pero, en condiciones normales, estas no serán más de cuatro o cinco horas al mes.

En conclusión

Como en cualquier otra actividad empresarial, un presupuesto previo es imprescindible. Recomendable muy especialmente evitar lo demasiado barato. Aunque una web nueva no debe ser cara, en raras ocasiones tiene un coste inferior a 3.000 euros. Por ese precio debe exigirse una web duradera y de alta calidad.

El Diseño Web en Madrid en Webtematica, es muy inferior a esos 3.000 euros en un principio, porque lo que hacemos es financiar esa web, y sobre todo esa calidad, para que todo cliente pueda permitirse el mejor sitio web.

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