Desarrollo web, SEO, Redes Sociales.

Diseño Web en Barcelona

Diseño Web Barcelona

El desarrollo web en Barcelona exige contar con un equipo altamente cualificado de colaboradores y tener claros diferentes conceptos que te permitirán tomar las mejores decisiones desde el primer momento.

Con este artículo pretendemos introducirte en este fascinante mundo que puede convertirse en un factor determinante en tu estrategia de marketing digital. Solo si tienes los conocimientos necesarios estarás en condiciones de adoptar las decisiones idóneas durante todo el proceso.

Así que, a partir de este momento, la lectura de este post te permitirá formarte en un ámbito importantísimo para la consolidación y el éxito de cualquier tipo de marca. ¿Empezamos?

Tipos de desarrollos web

Cuando se trata de crear tiendas online, páginas web, blogs, portales o cualquier otro formato, existen tres sistemas de realización que, incluso, pueden llegar a complementarse. Es una de las primeras decisiones que debemos tomar, bien asesorados por los especialistas de referencia que hayamos elegido:

  1. Creación mediante plantillas. Consiste en aprovechar las numerosas herramientas y plantillas que existen en el mercado. Son preformatos que deben ser completados según las necesidades de cada caso y te permiten agilizar enormemente toda la parcela creativa. Aseguran un funcionamiento óptimo, suelen ser responsives e incorporan numerosas prestaciones y características. Sin embargo, no todas. Ahí está la clave: es necesario ceñirse a las circunstancias de cada una, por lo que no se puede hacer con ellas todo lo que se desea. Si bien es cierto que se pueden comprar e instalar plugins adicionales para implementar determinadas funcionalidades con las que no cuenta la plantilla, la libertad de acción se encuentra limitada. Como factores positivos, sin embargo, ahorran tiempo y dinero. Es, por ello, una opción plenamente difundida y muy recomendable hoy en día. Entre las principales herramientas disponibles figuran Wordpress, WooCommerce, Joomla, Drupal, Magento y Prestashop.
  2. Diseño 100 % personalizado. Es el procedimiento que se viene utilizando desde el origen de los tiempos en Internet. Consiste en crear un proyecto desde cero a través de programación personalizada, a partir de las exigencias, las necesidades y las circunstancias u objetivos de cada encargo. Los profesionales dominan las distintas herramientas de programación y desarrollan las soluciones específicas que necesita cada caso. Lo cierto es que, con mayor o con menor dificultad, se puede obtener cualquier solución y resolver cualquier planteamiento. Requiere más tiempo, más inversión económica y un dominio técnico avanzado. Lo bueno es que no existen límites sobre lo que se puedes llegar a hacer.
  3. Sistema híbrido. Es una opción que intenta reunir todas las ventajas de cada uno de los dos procedimientos anteriores. Consiste en emplear una plantilla como base y desarrollar con ella todo lo posible. Después, para llevar a buen puerto aquellos aspectos ajenos a la misma, se incorporan soluciones de programación específicas que resuelvan el resto de las funcionalidades deseadas. De este modo, sin incrementar exponencialmente el coste de tiempo y dinero final, obtienes un rendimiento pleno y una perfecta adecuación a la planificación técnica y operativa definida.

En realidad, la determinación de utilizar uno u otro sistema no depende del usuario directamente: deben ser los especialistas quienes, a partir del estudio del proyecto de desarrollo del sitio web planteado, establezcan cuál es la mejor alternativa. Eso sí, a la hora de determinar con quién vas a trabajar, será fundamental conocer qué enfoques técnicos dominan. Es decir:

  • Si son especialistas en el diseño web en Barcelona con plantillas, y con cuáles.
  • Si son capaces de programar en HTML u otros lenguajes cualquier proyecto.
  • Si ofrecen la posibilidad de desarrollar proyectos web híbridos, mezclando ambos enfoques.

Evidentemente, al definir el proyecto, esta realidad va a influir en el coste final y en la duración del proyecto.

Perfil de los colaboradores en una creación web

Cuando se trata de llevar a cabo un trabajo de este tipo, básicamente tienes 5 alternativas en cuanto a la selección de tus colaboradores. Vamos a analizar cuáles son, de menos a más recomendables:

  1. Ser autosuficiente. Consiste en llevar a cabo tú todo el trabajo, bien porque tienes conocimientos al respecto o bien porque te vas a formar específicamente para tenerlos. No te lo recomendamos. Por múltiples motivos que seguirás viendo conforme leas este apartado. Pero, sobre todo, porque no eres un especialista ni podrás serlo en poco tiempo: las dificultades serán muchas, los plazos de entrega se prolongarán enormemente y perderás un tiempo muy valioso para dedicar a otras cuestiones más productivas y rentables. Además, serás incapaz de resolver ciertos aspectos y tendrás que conformarte con el proyecto que has conseguido hacer, no con el que deseabas.
  2. Contratar a un conocido con nociones. Estamos en las mismas. Las buenas intenciones y la voluntad no son suficientes para ejecutar con éxito un proyecto web. Salvo que se dedique profesionalmente a este campo y reúna los conocimientos y la experiencia que le exigiríamos a cualquier proveedor de referencia, el resultado final estará lejos de lo que necesitas. En muchos casos, además, el roce durante el proceso termina dañando la relación entre las partes. No te arriesgues, en el terreno web la mediocridad no sirve, solamente la excelencia.
  3. Usar plataformas aparentemente gratuitas. Existen compañías que te ofrecen un sistema de desarrollos predefinidos que solo tienes que completar de forma sencilla para darles una aparente pátina de personalización. Tendrás, al terminar, un sitio web publicado, pero poco más. Se quedará desfasado rápidamente, tendrás dificultades para actualizarlo y empezarás a tener que pagar por conceptos con los que no habías contado inicialmente. En términos de posicionamiento orgánico y eficacia mercadotécnica, el resultado será nulo. Es una pérdida de tiempo y de dinero.
  4. Elegir a un profesional cualificado. Ya estamos adentrándonos, por fin, en lo que sí debes hacer. Sin embargo, aunque existen especialistas capaces de realizar con solvencia este tipo de proyectos, contar con un único experto no suele ser la mejor alternativa. ¿Por qué? Porque el desarrollo de un sitio web de garantías implica siempre realizar y engranar una sucesión de tareas complementarias con un alto nivel de especialización. Difícilmente, una única persona es capaz de ofrecer los resultados excelentes necesarios en todas y cada una de ellas. No olvides que aquella parte peor desarrollada determinará el punto débil de tu sitio.
  5. Contratar una empresa multidisciplinar. Reunir el equipo de especialistas idóneo es el mejor camino para obtener un resultado excepcional. Solo las empresas o las agencias que disponen de profesionales con diferentes perfiles para la realización de estos trabajos te van a ofrecer lo que de verdad necesitas. Para efectuar ese desarrollo integral que te hace falta, ahora lo veremos, precisas grandes profesionales de muy distintas condiciones y formaciones. Cuando cuentas con ese gran equipo, el éxito es mucho más factible.

Las áreas del desarrollo web

Una vez que has empezado a tener claro por qué te conviene contratar a una empresa que ponga a tu disposición a un equipo de expertos en varias disciplinas, vamos a conocer cuáles son las áreas de trabajo claves en este desarrollo:

  • Estrategia y planificación. Antes de nada, debemos tener claro cuáles son los fundamentos estratégicos sobre los que vamos a trabajar. Es decir, qué pilares básicos van a soportar toda esta arquitectura web. Hemos de llevar a cabo un análisis mercadológico que nos aporte la definición de los objetivos y del propósito, del público objetivo, de la idea central, del estilo y el método que se van a emplear, del timing requerido y de la aportación económica disponible.
  • Estructura. Todas las cuestiones anteriores nos van a facultar para empezar a llevar a cabo los primeros trabajos de concreción del proyecto. ¿Por dónde continuamos? Lógicamente, por definir el mapa de acción. Dicho de otro modo, por crear el armazón o esqueleto de todo lo que vamos a llevar a cabo. En esta etapa, concretamos cuáles son las diferentes partes de tu sitio web, cómo van a estar interconectadas, así como qué menús, submenús y recursos esenciales va a tener nuestro proyecto.
  • Contenido. Aquella frase de «El contenido es el rey» sigue manteniendo toda su vigencia. Su importancia es doble. Por una parte, cada usuario de tu sitio se sentirá enganchado o no a él en función de la calidad y la adecuación de lo que le proporcionas. Por otra, los algoritmos de búsqueda van a determinar la calidad y el interés de tu sitio en función de este aspecto; en consecuencia, el posicionamiento natural va a quedar condicionado por este factor. Así que, sí o sí, debes echar el resto en este parte. La excelencia y la óptima selección de los contenidos en función de tu público objetivo tienen una importancia capital. Hablamos, por supuesto, de la información verbal que presentas, pero también de los vídeos, las fotografías, las infografías, los iconos, las animaciones y cualquier otro elemento semejante.
  • Diseño. ¿Cómo presentamos todos esos contenidos? ¿Qué cara tiene nuestra web? ¿Hasta qué punto resulta intuitiva, llamativa, fácil de usar y admirable? Como ocurre con las personas, los sitios web entran inicialmente por los ojos. La apariencia es, por ello, decisiva. Por eso, contar con un excelente equipo de diseño es también un aspecto fundamental en este desarrollo. Entre los factores que debemos combinar en esta fase figuran, lógicamente, la distribución de los contenidos, los colores, el manejo de los blancos o aires visuales, la ubicación de los destacados y la creación de nivel de lectura, la apariencia de los botones de actuación y de las llamadas a la acción, las tipografías, las composiciones y, en general, todos aquellos que influyen en el impacto estético del sitio.
  • Programación. Por otra parte, lo tienes claro, un sitio web no es un folleto impreso a cuatro colores cuyas páginas va pasando el lector a su criterio. En absoluto. Estos proyectos tienen un lenguaje propio que se relaciona con el dinamismo, la interrelación y la inmediatez. Existe un auténtico universo de prestaciones técnicas que tus colaboradores deben resolver también, en este campo, de una manera solvente. Nos referimos, por ejemplo, a la exigencia de que tu sitio web se cargue en menos de dos segundos: de lo contrario, el usuario se impacientará y acudirá a otra alternativa. O, también, de la optimización técnica de los metatags, del perfecto funcionamiento de los recursos técnicos implementados: desde formularios a chatbots, según cada caso. Por supuesto, no debemos obviar otro aspecto capital: la ciberseguridad, sin la cual estaremos expuestos al ataque de hackers y virus, los cuales nos pueden hacer muchísimo daño.
  • Difusión. La publicación de un sitio web no es un fin en sí misma. Se trata de un medio necesario para que tu marca o tu empresa cumplan mejor sus objetivos de marketing. Por lo tanto, tras el lanzamiento debes seguir trabajando, en este caso para dar a conocer tu web, atraer tráfico, mejorar el funnel de conversión de los usuarios y convertirla en esa herramienta con un magnífico retorno que buscabas. Factores como la dinamización en los canales sociales, el buen trabajo de posicionamiento orgánico o la realización de campañas SEM son algunos de los más importantes. En esta fase, es importante analizar las métricas obtenidas y los informes de rendimiento que nuestra web va generando. Son una brújula fantástica para identificar qué estamos haciendo bien o no tan bien antes de adoptar las medidas oportunas.

Cómo llevar a cabo el desarrollo: fases de trabajo

Cada una de las áreas que acabamos de comentar adquieren un peso esencial en el resultado final que obtenemos. Reiteramos que requieren la presencia de auténticos especialistas en cada materia, los únicos que son capaces de sacar el máximo rendimiento a cada ámbito. Pero también es fundamental contar con una coordinación experimentada que gestione y dirija con plenitud, capacidad y experiencia todo el proyecto, a fin de conseguir los efectos sinérgicos idóneos entre todas estas áreas de actividad.

Dicho esto, vamos a dar un paso más a la hora de explicarte cómo se llevan a cabo este tipo de trabajos. A continuación, queremos explicarte los 5 hitos o metas volantes que se deben ir cumpliendo conforme se avanza en la ejecución de estos proyectos que tanta importancia tienen en el marketing digital contemporáneo:

  1. Análisis y prospección. Nadie nace aprendido y nadie lo conoce todo. Del mismo modo que no nos adentraríamos en un túnel sin ninguna luz, aunque sea una linterna, es un error emprender un proyecto web sin habernos iluminado previamente. Por eso debes estudiar las cosas antes de lanzarte. Analiza qué hacen y qué no hacen tus competidores, cómo les va y cómo son sus webs. Además, céntrate en tu público objetivo: defínelo y estudia sus costumbres, expectativas y necesidades; localiza dónde está y cómo se comporta, qué espera, qué le gusta y qué detesta. Cuanto más sepas sobre él, más posibilidades tendrás de atraerlo y seducirlo. Asimismo, investiga sobre el sector, los mercados geográficos que te interesen y los factores contextuales que pueden afectarte.
  2. Planificación. Cuando los mejores escaladores se plantean ascender un 8000, dedican mucho tiempo a anticipar cómo van a hacerlo antes de empezar a ascender. Trazan mapas e itinerarios, definen dónde se colocarán los distintos campamentos base, tratan de calcular los riesgos y los obstáculos a los que deberán enfrentarse, así como las posibles soluciones al respecto. Considera la creación de tu proyecto web como algo semejante. El pensamiento estratégico ha de ir por delante de la acción. Es en esta fase, precisamente, cuando debes esforzarte por tenerlo todo tan controlado como sea posible.
  3. Acción y creación. Siguiendo con el símil anterior, ha llegado el momento de empezar la ascensión. Así que vamos dando los primeros pasos en las diferentes áreas técnicas de trabajo, se van sumando esfuerzos y resultados y, como consecuencia de ello, acabarás teniendo la versión cero de tu sitio web. Un resultado que, cuando se ha trabajado bien y con método, es muy parecido a lo que tenías en mente e, incluso, lo supera. Este sitio, una vez terminado, estará en condiciones de ser publicado y ver la luz. Sin embargo, todavía queda casi la mitad del trabajo por delante.
  4. Comprobación y mejora. ¿Cómo funciona tu web? ¿Responde a las expectativas que teníamos y, lo principal, responde a las de su target? Lo mejor es enemigo de lo bueno, así que debemos ser muy críticos y exigentes con el resultado alcanzado para seguir mejorándolo y exprimir sus fortalezas, al tiempo que minimizamos o eliminamos sus debilidades. Las valoraciones de los usuarios y, sobre todo, los informes de rendimiento han de ser la guía fundamental en la que vamos a basarnos para identificar los problemas y, una vez detectados, ponerles solución.
  5. Dinamización y comunicación. Ahora sí, tu web ha entrado en acción. El objetivo en este momento es darla a conocer, incrementar al máximo sus posibilidades de ser conocida, elegida y visitada. Dentro del plan de marketing, tienes que lograr que cada vez cumpla más y más los objetivos de tráfico, conversión y retorno planteados. Para ello, tendrás que auspiciar las campañas de comunicación y marketing que sean necesarias en cada momento. ¡Nunca pierdas de vista, en esta fase, cuáles son las características y circunstancias de tu público objetivo!

¿Qué debe aportarte un buen diseño web?

Nadie trabaja en vano. Todo este proceso técnico, estratégico y creativo tiene una razón de ser muy concreta: servir a la marca o la compañía que lo promueve para mejorar su notoriedad, su imagen, sus ventas o la cantidad de clientes. Como tal, es una herramienta de marketing fundamental o todo lo contrario, una pérdida de tiempo y de dinero.

Dicho de otro modo, desarrollar una web no es un gasto, sino una inversión. Y, como tal, debe conseguir un retorno concreto y siempre productivo.

Ahora bien, descendiendo a un nivel algo más práctico: ¿qué beneficios nos reporta haber llevado a cabo un diseño web eficaz? Toma nota, los comentamos a continuación.

Apariencia reconocible y diferencial

La competencia en cualquier mercado es, actualmente, feroz. En la mayoría de los casos, los productos apenas se distinguen técnica y funcionalmente, por lo que la comercialización es una cuestión de imagen y afectos.

Tu web se convierte en un rostro de referencia para tu marca. Proyecta una imagen que debe ser reconocida, compartida y admirada por tu público real y potencial. No solo eso, también debe ayudarte a distinguirte de los competidores: ya que los productos o servicios que proporcionas apenas pueden diferenciarse, debes hacerlo tú como marca. ¡Por eso te aceptarán o te rechazarán los potenciales clientes!

Así que aspectos como la distribución de los contenidos, el impacto, los cromatismos o el atractivo externo de tu web te pueden ayudar, y mucho, para cautivar y seducir a los mercados.

Resolución de necesidades

Algo similar ocurre con la funcionalidad y la operatividad de una web. Los usuarios no se manejan en Internet para entretenerse y llenar el tiempo, al menos no siempre. Cuando acuden a un sitio web comercial es porque buscan satisfacer ciertas necesidades o resolver dudas o inquietudes que les afectan.

En consecuencia, precisan soluciones. Webs que les ayuden a ver la luz cuanto antes. El manejo de tu sitio ha de ser, por ello, muy claro, intuitivo e inmediato.

Piensa, por ejemplo, en alguien que ha llegado a tus dominios online con la esperanza de resolver su problema. Y, una vez allí, no sabe dónde ha de clicar para conseguirlo. No solo se marchará enseguida, también se irá frustrado.

Por el contrario, si ocurre lo contrario y esa persona encuentra rápidamente y muy bien lo que deseaba, se sentirá agradecido y emocionalmente vinculado a tu marca. Quizás en ese momento no precise tus servicios comerciales, pero cuando esto ocurra no dudes de que va a tenerte en cuenta.

Proyección de imagen

En realidad, estamos hablando de imagen durante todo este bloque. El aspecto estético y la funcionalidad de tu sitio web contribuyen a consolidar, mejorar y grabar la imagen que proyectas. Y esta te diferencia en grado sumo de tus competidores y rivales. Y ahí está la clave.

Ten siempre presente, en cualquier decisión de marketing que tomes, que es el público el que toma la decisión final que marca tu éxito o tu fracaso. Y que son los factores de imagen los que la determinan.

Así que debes enfocar tu proyecto web en función de las expectativas, las esperanzas y las circunstancias de tu target.

La coherencia es otro aspecto esencial en esta ecuación: nuestra web ha de ser una extensión, una continuación y un reflejo de nuestra realidad. Si ese espacio no se corresponde con la percepción, lo que se espera y lo que se asocia a una marca concreta, el usuario acabará desconfiando y se marchará a cualquier competidor que le proporcione mayores garantías.

Visibilidad y tráfico

En Internet, cuando no se sabe de ti es como si no existieras. El ostracismo, por otra parte, es sinónimo de fracaso comercial. En este sentido, la principal alternativa es el posicionamiento orgánico o SEO.

Por ello, es de capital importancia optimizar todos los elementos de posicionamiento natural en tu sitio y, como hemos explicado en su correspondiente apartado, cuidar el contenido es fundamental. Además, la política de linkbuilding, la estructura, la optimización del tiempo de carga, la erradicación de páginas rotas, el trabajo con metatags y la permanente anticipación y adecuación a las necesidades del público constituyen los pilares de esta realidad SEO.

Por lo tanto, en tu proyecto web desde apostar decididamente por el posicionamiento natural. Es el único camino para impulsar el tráfico a tu web. Y, sin las máximas visitas posibles, el túnel de conversión no se activará y el retorno pretendido no será concretará finalmente.

Seguridad y blindaje

El daño económico y de imagen que puede generarnos un problema de ciberseguridad en nuestra web pueden llegar a ser catastróficos. Los hackers y los virus otean el horizonte en busca de sus víctimas. Las desastrosas consecuencias de un ataque de este tipo se traducen en pérdidas económicas, reducción de clientes e imposibilidad de concretar las ventas.

Cuando has desarrollado un proyecto web avanzado, seguro y fiable, estás mucho más protegido en este campo. Es otro de los aspectos que hacen especialmente recomendable contar con especialistas al desarrollar estos proyectos.

Carga rápida

Los sitios web optimizados no tardan en abrirse y funcionan con rapidez y diligencia. ¿Cuánto crees que espera un usuario antes de cansarse si la web no se activa? Se han realizado estudios al respecto y el resultado es muy revelador: menos de dos segundos.

Con tantas alternativas como hay y teniendo en cuenta que la inmediatez ha generado una especie de impaciencia crónica en todos nosotros, contar con una web pesada y lenta es un gravísimo problema.

Un sitio desarrollado con las máximas garantías te asegurará un resultado inmediato, ágil y adaptado a las expectativas de sus distintos usuarios.

Adecuación a todos los dispositivos

¿Sabes cómo se va a visitar tu página web? ¿Desde qué dispositivos? Lo cierto es que los smartphones se han convertido en los equipos más utilizados, por encima de los ordenadores que, hasta ahora, lideraban este aspecto.

Sea como sea, tu sitio web ha de estar preparado para proporcionar la respuesta óptima desde cualquier acceso. En la tablet, en el portátil, en el móvil o en la pantalla del ordenador de sobremesa, su visualización y su funcionalidad deben ser excepcionales.

Este aspecto ha de cuidarse al máximo y solo los profesionales cualificados, con conocimientos de última generación, están en condiciones de conseguirlo.

Social media

Tu sitio web no es un islote aislado en medio de un océano. O, al menos, no debería serlo. Tu presencia en las redes sociales, enfocada en función de las características, preferencias y hábitos del público al que te diriges, se convierten en un respaldo importantísimo en tu labor mercadotécnica.

Si trabajas bien el desarrollo de tu sitio web, podrás aprovechar sinérgicamente ambas presencias. Por una parte, tu web servirá para llevar tráfico y dinamizar tus canales sociales. Por otra, a través de estos darás a conocer tu sitio, lo dinamizarás, explicarás en qué consiste y conseguirás atraer a más y más visitantes que, potencialmente, se pueden convertir en clientes fieles.

Sin embargo, estamos en las mismas: hay que planificarlo acertadamente, perseverar y saber hacerlo. Solo dentro de una estrategia global de marketing digital, los resultados llegarán. Pero, a su vez, resulta fundamental que técnica y operativamente tu diseño web haya contemplado esta realidad.

¿Debes seguir las tendencias?

La creación de web, lógicamente, está sujeta a cambios estéticos, operativos y conceptuales permanentemente. Las modas influyen y determinadas tendencias acaban imponiéndose de un año a otro.

Posiblemente, puedes preguntarte hasta qué punto debes basarte en lo que se lleva al diseñar tu sitio. Es una pregunta interesante. Lo primero que debes considerar es que esas tendencias, en general, impulsan un desarrollo eficaz de los desarrollos web: habitualmente, estos cambios suponen un progreso.

En segundo lugar, con la velocidad a la que todo cambia, tu web no puede nacer obsoleta. Al contrario, debe ser siempre punta de lanza tecnológica y estéticamente, salvo que tu público te pida lo contrario. Por ello, contemplar las tendencias actuales es una referencia inexcusable para terminar lanzando una web puntera y plenamente actualizada.

El tercer aspecto a tener en cuenta es que las tendencias orientan, nunca obligan. Y que las características de tu marca, tu imagen y las preferencias de los públicos o del sector invitan a filtrar esas tendencias en pro de la eficacia en cada caso.

En consecuencia, debes estar al tanto de cada una de las posibilidades y novedades existentes, con el fin de poder decidir cuáles son o no recomendables.

En este sentido, de cara al 2021 se están llevando los diseños minimalistas, muy claros y ordenados. También la simplicidad visual, las pantallas divididas con tratamientos diferenciados, los juegos tipográficos, los vídeos, los efectos 3D, la diversión, las ilustraciones personalizadas, los chatbots y los impactos espectaculares adquieren un protagonismo más que significativo. Lo que debes determinar es cuáles de ellos van a sumar en tu posicionamiento de marca y hasta qué punto.

Llegados al final de este contenido, estás en condiciones de conseguir el desarrollo web en Barcelona que necesitas. Rodéate de los profesionales adecuados y sigue las pautas que te hemos proporcionado para obtener un proyecto de éxito. ¿Quieres más información personalizada? Contacta con nosotros.

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